Universum
Cada vez que voy caminando, me detengo a ver el cielo, hermoso cementerio de almas en pena que las adoramos desde que somos chicos.
Si les parece bien, iré a sacar un viejo
telescopio que tengo guardado, No podremos ver a Andrómeda, pero a los más
cercanos y traviesos si.
¿Te puedo contar la historia
del Universo?... O mejor, dejar que él hable atreves de mi…
El universo resuena como llovizna sobre el agua, imperceptible como el
susurro de un árbol al crecer.
Estamos encerrados en una dimensión oscura,
la noche es la sombra de una pared lejana, donde los dioses de antaño habitan
del otro lado.
O es que ustedes amigos míos no se han
preguntado a quien le ladran los perros?
Hermoso y disperso, como mantequilla
embarrada en mucho pan… Increíblemente ruidoso pero calmo al mismo tiempo, es
el estruendo silencioso de la eternidad el que escuchamos al levantar la vista
a nuestra hermosa vía láctea en una madrigada de agosto.
Es el
espacio que tú sólo conoces en sueños y crees irreal, auroras y nebulosas vacilantes…
casi puedes tocarlas, olerlas y saborearlas…
Es a él
mismo a quien el perro le ladra, al
ladrido que rebota al colisionar con la noche y regresa irreconocible, ya que
no es al universo a quien le ladran los perros, es ti, ¡Si a ti!, ya que como
les he dicho el habla a través de nosotros…
Es el
estruendo en el vacío de nuestras almas, el retumbo en nuestros cuerpos.
Como
eco en un jarrón.
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